El Pais 13/11/12
Inglaterra y Gales eligen por primera vez a las autoridades locales responsables de la policía
Ingleses y galeses votan para elegir a sus ‘sheriffs’
«Cambio de tercio» en el modelo británico de policía.
Parece que buscando la legitimidad y la revisión continúa de las políticas de seguridad, la reforma promovida por Cameron se basa en que los ciudadanos decidan sobre éstas cada 4 años en función de los proyectos o propuestas de unos «comisionados» que se presentan a unas elecciones y de los resultados obtenidos para los que tienen responsabilidades de gobierno. En mi opinión, también trata de sortear el corporativismo de estos cuerpos y orientarles a nuevas formas de hacer las cosas. Y eso que, recordemos, estos cuerpos son los que más tradición tienen de Europa de policía «civil» y que tienen más interiorizado para quien trabajan y a quien se deben.
Parece que la «autoridad local » (órgano colegiado con concejales, expertos, asociaciones, etc) no se estaba manifestado como una buena forma para determinar las prioridades y criterios de la seguridad, y los que «decidían» realmente eran los jefes (que no se someten lógicamente a la opinión ciudadana cada cierto tiempo). Es un manifestación del fracaso de algunos sistemas que pretenden que los políticos o sus estructuras (que se someten a la valoración ciudadana periódicamente) marquen las pautas estratégicas y que los técnicos y jefes las ejecuten eficazmente de acuerdo a la ley. Y este problema no es ajeno, en mi opinión, a lo que está ocurriendo en otras policías en Europa y en España, aquí especialmente en las policías de ámbito local.
Todo lo que sea preguntar a los ciudadanos y que esos comisionados o «shériffs» estén obligados a presentar sus propuestas de seguridad y rendir cuentas, no me parece mal. Hay que ver el encaje de esta figura con la del Jefe de Policía (hasta ahora allí con poder casi plenipotenciario). Y tengo curiosidad por ver la evolución del perfil de los candidatos a comisionados, al principio necesariamente saldrán de la clase política y tendrán una orientación ideológica en sus líneas de trabajo (algo por otra parte lógico e inevitable). Sería interesante que en el futuro se presentarán también candidatos no vinculados directamente a partidos: técnicos, expertos, etc.
Quizás esto sirva para hablar más de las políticas de seguridad y «elevar el listón» del debate sobre esos temas, además de que en las elecciones generales los discursos en este ámbito se diluyen entre otros temas y nunca llegan a concretarse, sin apreciarse claras diferencias entre las distintas opciones.
Por ultimo creo que esta experiencia es aún más difícilmente transportable a otros modelos policiales que no tienen una única policía (como es el caso español).
Habrá que ir observando como se desarrolla esta iniciativa.
