OPINIÓN: Financiación de Bomberos (y III). ¿Qué se podría hacer?

Fecha: diciembre 2010

[print_link]

Terminamos este bloque sobre la financiación de los servicios de bomberos con unas reflexiones sobre lo que se podría hacer al respecto para mejorarla.

Nota: algunas de estas reflexiones fueron planteadas en el IX Congreso de los Servicios de Emergencia de la APTB celebrado en A Coruña en mayo de 2009.

Como continuación a las anteriores entradas sobre este tema con título:

OPINIÓN: Financiación de Bomberos (I). Punto de partida

OPINIÓN: Financiación de Bomberos (II): ¿Qué está pasando?

Eficacia:

No existen criterios formales o generales ni siquiera aceptados informalmente para la medición de la eficacia de los servicios de bomberos (especificaciones o estándares mínimos por ejemplo). Al final se produce pues una valorización absolutamente particular de cada servicio e incluso “subjetiva”, que puede tener interpretaciones diferentes o “interesadas” en función de si la hacen los responsables políticos, los técnicos, los representantes sindicales o la propia ciudadanía. Estas están basadas en ocasiones en situaciones coyunturales o específicas (por ejemplo tras algún incidente que ha tenido consecuencias negativas) y no sobre valoraciones sosegadas y de medio o largo plazo.

Eficiencia:

En menor medida aún existen indicadores o estándares de funcionamiento de eficiencia que pongan en relación los servicios que se prestan y el coste con el que se producen. Es posible que haya dos cuerpos diferentes que desarrollen bien las mismas funciones, pero que uno lo haga con un coste sensiblemente menor.

Los aspectos que se podrían mejorar:

1.- Profundizar en las técnicas de gestión en los servicios por parte de los responsables técnicos, incrementando el establecimiento y uso de indicadores de rendimiento, de funcionamiento, etc. e incorporándose claramente a la cultura de la medición constante. Esto permitiría disponer de más información para persuadir a los responsables políticos propios en los incrementos presupuestarios, comparándolos con otros y así provocar el avance de los mejores y más eficientes (los que hace más con menos dinero).

2.- Provocar la participación en la financiación de los servicios de bomberos de las CC.AA. que aún no lo están haciendo y de la Administración Central con una acción concertada de todos los Municipios y/o servicios de bomberos en foros comunitarios  y estatales (Comisión Nacional de Protección Civil), y obtener el soporte de las asociaciones defensoras de los intereses municipales (FEMP) y de otros colectivos (asociaciones profesionales o sindicatos por ejemplo).

3.- Sobre otras fuentes de financiación explorar y detectar posibles “partners”, mecenas o socios colaborares, diseñando proyectos o programas concretos, sugerentes y de calado e impacto social que provoquen la participación de las empresas.

4.- Incrementar las acciones para mejorar la recaudación de las contribuciones especiales y las tasas por prestación de servicios de bomberos, orientado especialmente a la de las aseguradoras, para ello profundizar en:

a)    establecer el soporte jurídico adecuado (ordenanzas fiscales, etc.).

b)    disponer de estructura administrativa básica en los servicios para tramitar las liquidaciones o contratar un servicio externo de recaudación similar al existente para otras tasas e impuestos.

c)    establecer nuevos ámbitos de colaboración y cooperación con otros servicios municipales, locales o autonómicos, especialmente los servicios económicos de recaudación.

d)    en contribuciones especiales, obtener más información sobre la realidad de las primas en el territorio y compararse con otros servicios, especialmente para la negociación con UNESPA mientras se realice vía concierto.

5.- Por todo ello parece fundamental realizar de un estudio a nivel estatal (Libro Blanco de la financiación de los servicios de bomberos en España) que cuente con la participación de todos (o los máximos) servicios de bomberos para conocer:

    • Los servicios que prestan estos servicios a los ciudadanos.
    • Presupuestos de ingresos y gastos (por partidas)
    • Ingresos por Contribuciones Especiales (UNESPA y otros)
    • Ingresos por tasas o precios públicos
    • Experiencias de mecenazgo o ayudas empresariales

Este estudio puede también servir para establecer unos primeros indicadores de tipo económico y también operativo (coste por habitante, precio medio en las tasas, etc.), además de ser el inicio de un “banco de buenas prácticas” en materia de financiación que sirvan de referencia para los servicios de bomberos estatales.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.